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PERSONAS... con capacidades diferentes

La integración de las personas discapacitadas en la sociedad es una tarea de solidaridad colectiva y permanente. Comienza por el deseo de realización de los propios interesados, continúa en la unión y cooperación de sus Asociaciones y se consolida con el apoyo de toda la sociedad.

"¿qué debemos hacer para mejorar sus condiciones de vida?", la respuesta ha sido y seguirá siendo siempre la misma: "trabajar eficazmente en áreas tales como legislación, educación, empleo, vida autónoma..."

Han sido muchos años de duro esfuerzo, pero también de inmensas satisfacciones, dedicados a mejorar la calidad de vida de todas las personas que tienen algún tipo de discapacidad.

Nadie reconoce ser insensible ante el discapacitado, nadie se niega a prestar ayuda a la persona afectada, pero en la vida real son innumerables los ejemplos que se pudieran poner sobre la falta de comprensión y cooperación que sobre el tema aún se tiene.

El solicitar apoyo para una ayuda específica a veces llega a molestar a algunas personas, tomándose con desagrado nuestra persistencia ("pesadez" para algunos), donde no se valora la tarea que se realiza, no sabiendo si es por falta de información, por falta de interés ó por falta de sentimientos verdaderos, donde muchas veces nos preguntamos si se piensa que lo material lo es todo, inclusive hasta la familia donde todo se puede solucionar con influencia o dinero, donde no se tiene en cuenta cuanto significa la  vida, con salud, educación, trabajo, etc., esto, que a muchos de nosotros nos faltó y que hoy peleamos para vivir y no ... sobrevivir.-

Barreras arquitectónicas, que surgen cuando  no se toman en cuenta las necesidades de los discapacitados al construirse un edificio, un centro comercial, un lugar de recreación, hasta un escalón que es instintivo para personas "normales" es un verdadero obstáculo para una silla de ruedas; otro pudiera ser, el rechazo de la madre de un niño normal que no acepta que su hijo, en el círculo infantil comparta con uno portador de un síndrome de Down por poner un ejemplo, en el supuesto de que el primero puede imitar patrones de conducta del segundo.

 
Cuántas veces hemos enfrentado personas que de forma inconsciente o consciente rechazan al discapacitado, o lo miran con un sentimiento de lástima, o de compasión, cuántas veces hemos oído personas supuestamente religiosas o que se consideran de buenos sentimientos, expresar ante el cuadro de un multidiscapacitado: ‘’habría sido mejor que  hubiera muerto’’.

Cuantos casos de niños con algún tipo de Parálisis, con una inteligencia normal, y una capacidad funcional aceptable, con una marcha independiente, que estudian en escuelas normales, cuando llegaba el turno de educación física se han quedado en su salón de clase solos porque el profesor, para supuestamente protegerlo, no le permitía participar en la clase a pesar de ser el más necesitado de los ejercicios.

Un amplio sector de la población piensa que la ayuda que necesita la población discapacitada se limita a darles asistencia social, ayuda económica, comida, ropa, medicamentos, muy pocos piensan en la posibilidad de brindarle en el contexto de la comunidad la plena participación, trabajo, recreación, participación social.

Pero el problema no se limita solo a cómo piensa la comunidad, también la propia familia del discapacitado limita el desarrollo del niño por ejemplo, en el supuesto de protegerlo de accidentes en el hogar, impidiéndole participar en actividades de la vida diaria como ayudar a reparar algo roto, limpiar el patio, jugar con otros niños, salir a la calle, hacer mandados, muchos están infiriendo constantemente ‘’LO QUE NO PUEDE HACER’’, ‘’EL PELIGRO QUE ESTA CORRIENDO’’, y piensan muy poco, sobre la necesidad del niño de desarrollar sus potencialidades.

En más de una década de labor ininterrumpida podemos manifestar que aún queda mucho camino por transitar, que estamos muy lejos del horizonte, pero que aún contamos con lo más preciado que tenemos todas las personas ... nuestra VOLUNTAD para continuar andando. 

Por eso el trabajo de ADID no es solo dentro de la institución sino también fuera de ella, es incentivar, cooperar, informar, desarrollar, fortalecer y continuar perseverando por el bien de las Personas ... con capacidades diferentes.-